Cómo acompañar a una persona con depresión e ideación suicida: estar presente, cuidar y pedir ayuda
Guía práctica para acompañar a una persona con depresión e ideación suicida. Aprende a reconocer las señales de riesgo, escuchar sin juzgar y activar redes de apoyo o buscar ayuda profesional a tiempo.
En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, este artículo escrito por la psicóloga Karina Yáñez entrega herramientas para acompañar a una persona que atraviesa una depresión e ideación suicida. El texto aborda cómo reconocer las señales de riesgo, escuchar sin juzgar y activar redes de apoyo o ayuda profesional a tiempo.
La depresión puede hacer que una persona experimente su vida desde un lugar muy distinto. Actividades que antes resultaban significativas pueden perder su sentido, es posible que surjan ideas pesimistas sobre el futuro y los momentos difíciles pueden sentirse muy complejos de transitar.
En algunos casos, este sufrimiento puede acompañarse de pensamientos relacionados a la muerte o el suicidio. Es importante entender que la ideación suicida no es únicamente presentar un deseo activo o estable de morir; puede también expresarse como una sensación de agotamiento extremo, desesperanza o la idea de que no existen alternativas para dejar de sufrir. El Ministerio de Salud describe la suicidalidad como un fenómeno complejo y dinámico, que puede incluir desde pensamientos de muerte hasta planes, intentos y suicidio, y que puede presentarse tanto en personas con problemas de salud mental como en ausencia de un trastorno específico.
Preguntar directamente por la presencia de ideas suicidas no aumenta el riesgo de desencadenar un acto suicida y puede abrir una conversación que hasta ese momento la persona no se atrevía a iniciar.
Por eso, acompañar a alguien en esta situación es un tema serio y requiere más que únicamente decirle que "piense positivo" o recordarle las cosas buenas que hay en su vida. Requiere escuchar, preguntar directamente, disminuir el aislamiento, favorecer la conexión con ayuda profesional y actuar ante las señales de riesgo.
Señales relevantes de riesgo
Lo importante es observar cambios respecto del funcionamiento habitual de la persona, especialmente cuando se combinan varias señales:
- Sensación de no tener salida
- Desesperanza
- Sentirse una carga para los demás
- Aislamiento
- Pérdida de interés por actividades habituales
- Cansancio y falta de energía
- Irritabilidad, agitación o ira
- Cambios importantes en el sueño o alimentación
- Aumento del consumo de alcohol o drogas
- Conductas de riesgo
- Autolesiones
- Hablar acerca de la muerte o del suicidio
- Despedirse de personas significativas o regalar pertenencias importantes
Recomendaciones para acompañar
Si una persona que presenta depresión habla de suicidio es recomendable:
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- Tomar en serio el sufrimiento: No minimizar ni cuestionar las expresiones relacionadas con el suicidio.
- Preguntar directamente, acoger y escuchar: Evitar juzgar, reprochar, discutir o utilizar el sarcasmo. Preguntar directamente por la presencia de ideas suicidas no aumenta el riesgo de desencadenar un acto suicida y puede abrir una conversación que hasta ese momento la persona no se atrevía a iniciar.
- Escuchar sin juzgar ni minimizar: A veces, la intervención más importante inicialmente no consiste en encontrar una solución, sino en que la persona deje de sentirse sola frente a aquello que está experimentando y notar que hay alguien disponible.
- Significa que la persona pueda experimentar: "Hay alguien que sabe que estoy pasando por esto", "Puedo pedir ayuda", "No tengo que enfrentar esta crisis completamente solo/a".
- Pequeñas acciones son relevantes: llamar, visitar, acompañar a una consulta, compartir una comida, ayudar con una tarea cotidiana o simplemente permanecer presente.
- Explorar si existe riesgo inmediato: No toda ideación suicida implica el mismo nivel de riesgo; decir "he pensado que sería mejor no despertar mañana" no equivale necesariamente a tener un plan suicida inmediato. Sin embargo, ninguna expresión de suicidalidad debería ser ignorada.
- No dejar sola a la persona si existe un riesgo elevado o inmediato: Esto depende de la frecuencia e intensidad de los pensamientos suicidas y emociones, la existencia de un plan y la intención de llevarlo a cabo.
- Involucrar a otras personas significativas: Constituyen su red de apoyo para reconocer señales de deterioro y disminuir el aislamiento. El vínculo puede convertirse en un factor protector y un acto tan sencillo como conversar nos cuida.
- Reducir el acceso a medios potencialmente letales: Se recomienda retirar o controlar el acceso a medicamentos, sustancias tóxicas u otros elementos que puedan ser utilizados para producir daño.
- Buscar ayuda profesional: El acompañamiento es importante, pero no reemplaza la atención profesional. La persona cercana no tiene que encontrar la explicación de la depresión ni solucionar los problemas, pero resulta crucial para facilitar el contacto con profesionales.
- Construir un plan de seguridad: Transformar el "si me siento mal pediré ayuda" en algo concreto, identificando señales de alerta personal que indican que la persona está entrando en una crisis, junto con actividades para disminuir el malestar emocional e identificar personas de confianza y profesionales a los cuales recurrir.
Activación de ayuda urgente
Activa ayuda urgente si el riesgo aumenta. Algunos indicadores son:
Acompañar no significa solucionar. Significa ayudar a que una persona pueda permanecer a salvo el tiempo suficiente para que el tratamiento sea efectivo y las circunstancias tengan la oportunidad de cambiar.
- La persona manifiesta intención suicida actual
- Tiene un plan concreto y dispone de medios para llevarlo a cabo
- Ha realizado un intento o presenta una escalada rápida del riesgo
- Se encuentra gravemente agitada, intoxicada o desorganizada
- No puede comprometerse con medidas básicas de seguridad
- La persona cercana considera que no puede mantenerla segura
En Chile, el MINSAL dispone de la *línea 4141, gratuita y disponible las 24 horas, todos los días, para personas que presentan pensamientos o intentos suicidas. En una emergencia médica o situación de peligro inmediato también corresponde recurrir a los servicios de urgencia.
La prevención no consiste en encontrar la frase perfecta ni en eliminar inmediatamente los pensamientos suicidas. Consiste en reducir el aislamiento, aumentar la seguridad, favorecer el acceso al tratamiento y ayudar a que la persona pueda atravesar el momento crítico sin convertir el sufrimiento actual en una decisión irreversible.
Acompañar no significa solucionar. Significa ayudar a que una persona pueda permanecer a salvo el tiempo suficiente para que el tratamiento sea efectivo y las circunstancias tengan la oportunidad de cambiar.
Referencias bibliográficas
- Ministerio de Salud de Chile. (2024). Guía ciudadana para la prevención del suicidio. Ministerio de Salud, Gobierno de Chile.
- World Health Organization. (2021). LIVE LIFE: An implementation guide for suicide prevention in countries. World Health Organization. https://doi.org/10.2471/9789240026629
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